El pleno aprovechamiento del recurso suelo se ve afectado por la restricción natural del clima, especialmente en la zona sur de la provincia, en la planicie de los distritos de Achaya, Caminaca y Samán; lo mismo ocurre en las partes llanas, donde se encuentran los suelos por mayor capacidad de uso de las clases III y IV, más aptos para la agricultura y la ganadería, y en la que se ubican los distritos de San Juan de Salinas, Santiago de Pupuja, Azángaro, Asillo y Muñani. Por otro lado, si bien la actividad agrícola en la provincia tiene una importancia relativamente menor que la ganadera, debido principalmente al clima y la topografía, la utilización de los suelos también se ve limitada, no por la falta del recurso hídrico, sino por la escasez de sistemas de utilización de las aguas de los ríos de la cuenca del Ramis, problema que se agudiza por la contaminación de las aguas de los ríos de la misma cuenca.
En la cuenca del Ramis se ha constatado e inventariado la presencia de pasivos ambientales generados por la minería abandonada y en actual explotación (véase el mapa 4). Para la provincia de Azángaro, estos pasivos ambientales se manifiestan por la alta contaminación de las aguas del río Azángaro con mercurio y otros elementos pesados; los resultados muestran elevados niveles de mercurio en la cabecera de la cuenca del Ramis, que disminuyen aguas abajo, a menos de 34 mg/l de Hg. Esta contaminación afecta la flora y la fauna, la actividad agropecuaria y la salud de los pobladores de los distritos de Potoni, San Antón, Asillo, Azángaro, Santiago de Pupuja, San Juan de Salinas, Arapa, Achaya, Caminaca y Samán.